El observador

(Puedes leer el cuento escuchando este OST: http://youtu.be/ZWosO3Ljnlw)

Él sabe lo que hacemos, lo que hablamos, lo que comemos, lo que leemos, lo que proyectamos y no, no es dios. Aunque él sabe que tiene el poder de controlarnos a su antojo. ¿Pero cómo decirle que no cuando te ve con esos ojos? Lo sé, siempre terminas diciéndole: Lo que tú quieras.

Un momento, seguimos hablando del gato, ¿verdad? Por un momento creí confundirlo con alguien más. No importa. ¿Recuerdas la primera vez que llegó a la casa? Estaba algo asustado, pero nuestra alegría le dio la suficiente confianza para ‘atacar’ e involucrarse en todas nuestras tareas.

— Oye tú, deja de verme y saltar sobre mi iPad cuando escribo, ¿si?

— ¡Miau! Prrrr, ¡miau!

— ¿Miau, prrrr, miau? ¿Pero qué lindas onomatopeyas acabo de imitar? ¡Ah! Ahora te haces el sexy poniéndote hocico arriba y pateando al aire. Parece que te diviertes mucho.

¿También recuerdas aquella de tantas noches cuando estabas entre papeles e ideas y yo leía un libro? Bueno, esa noche él siempre trepando en mi librero, hizo caer un libro de Neil Gaiman que arrojó una postal con algo escrito en el lado oscuro de la luna:

For long you live and high you fly
And smiles you’ll give and tears you’ll cry
And all you touch and all you see
Is all your life will ever be.

Y es entonces que recordamos por qué decidimos estar juntos.

One thought on “El observador

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *