Natalia Cartolini
Había una vez un niño que le encantaba pasar mucho tiempo arriba de los árboles, tanto que sin darse cuenta, su cuerpo empezaba a ser parte de los mismos árboles, pero eso a él eso no le asustaba. Sobre su cuerpo comenzaba a brotar muchas ramas y dentro de ellas, muchas hojas.
La gente que lo conocía, comenzó a llamarle como el “niño hojas”. Vio muchas veces el alba y el ocaso. Aves que...